Carta a los laicos, Diciembre 2013

150 Años de la Fundación de la Congregación (1864-2014)

Estimados hermanos:

Este año 2014 nuestra Congregación de “Hijos de la Sagrada Familia Jesús, María y José” cumple 150 años de vida. La “obra del milagro”, como la definió nuestro fundador San José Manyanet, continua, apoyada en una rica tradición, la labor encomendada de ser, como religiosos, sacerdotes y educadores, “una familia para las familias” en medio de la sociedad. El legado (carisma) que recibimos hace 150 años, pionero entonces, no ha perdido, estamos convencidos, ni un ápice de actualidad. Partir de Nazaret es tener como referencia primera la Encarnación de Dios en el seno de una familia sencilla y proclamar hoy que Dios sigue presente, mostrando su amor y su misericordia en los lugares donde vivimos la vida de cada día. El fundamento sigue siendo sólido: Jesús de Nazaret y la Buena Noticia del Evangelio.

Las escuelas manyanetianas, sin renunciar a lo mejor de la tradición más que centenaria, se encuentran implicadas en la innovación pedagógica y educativa con el compromiso de ofrecer respuestas adecuadas a las nuevas necesidades. En esta línea trata de renovar y animar continuamente el fortalecimiento de la dimensión cristiana de las familias y de las comunidades educativas, la creación de ambientes ricos en valores humanos y evangélicos, la visibilidad de la fe y del diálogo con la ciencia y la cultura, la capacidad de atender a la diversidad de situaciones que se presentan, el conocimiento y la aplicación a la educación de las nuevas tecnologías, el compromiso con el mundo actual… No cabe duda de que en todo este proceso es fundamental el papel del educador-maestro que, convertido en testigo, anuncia en el mundo de la educación, con su palabra y su vida, los más altos valores humanos y cristianos que nos hacen crecer y vivir como personas.

La semilla ha de seguir creciendo con humildad y sencillez, sin hacer ruido, como la fidelidad de los religiosos, las familias y los educadores a la vocación recibida. Celebrar los 150 años es un momento de memoria agradecida, pero también de confianza en el futuro que, día a día, construimos. Siempre es posible caminar hacia la meta; los religiosos, las familias, los profesores, catequistas, el personal de administración y servicio, los alumnos que, a lo largo de 150 años nos han acompañado y lo hacen hoy, son un punto de referencia importante para nuestro futuro. Nuestra identidad, nuestra tradición, nuestros valores vigentes son la mejor garantía para seguir realizando el “sagrado quehacer” que es la educación integral para la vida y la familia.

Gracias a todos por vuestra entrega y disponibilidad. Pido para vosotros y vuestras familias la Bendición de Dios. Vuestro hermano en Jesús, María y José,

Jesús Díaz Alonso, SF
Padre general

Barcelona-San Andrés, 16 de diciembre de 2013, Solemnidad de San José Manyanet

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